von Kotsch, Máximo Miguel "Lolo"

BerazateguiDe profesión abogado, fue vecino de Berazategui, en varias etapas de su vida. Fue el defensor de Carlos Livraga y de Miguel Angel Giunta , sobrevivientes de los fusilamientos de José Leòn Surez, en junio de 1956.

Datos biográficos del abogado

Era hijo de un ingeniero civil del mismo nombre y nieto de otro ingeniero, pero alemán, que vino a nuestro país, en un proyecto para instalar puentes de ese origen en la provincia de Buenos Aires; los hizo en Mercedes y Dolores, nombres con los que bautizó a dos de sus hijas.

Mercedes von Kotsch (tía del abogado) fue maestra de la escuela primaria N° 1, la del maestro Atanasio Lanz, entonces número 4 de Quilmes, por lo menos en 1912. Luego se casó y se mudó a Florencio Varela.

 

Del ingeniero alemán y de su esposa de apellido Reyhard, hay pocos datos. En cambio, el ingeniero argentino von Kotsch trabajó en muchas obras públicas de nuestra provincia y en la de Río Negro, donde en 1924 nació el futuro Dr. Máximo von Kotsch, que siempre fue llamado Lolo por sus familiares y amigos. El padre murió en Berazategui hacia 1937. El pequeño Máximo, sin sus padres, vivió un tiempo con su hermana Mercedes hasta que, todavía adolescente, se mudó solo en la ciudad de La Plata. Dejará su casa, que luego será tomada.

Máximo con el tiempo se casó con Noemí Mimí Arce y formó su familia, terminó los estudios de abogado y, militando en la Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI), fue cercano a Arturo Frondizi, antes de que fuera Presidente.

Compró su casa en Berazategui, le pagó al usurpador y dejó al mismo cuidador de la quinta.

Pasó muchos fines de semana y vacaciones en esa casa, la de su niñez, con su esposa y sus tres hijos. En esa casa todavía hay dos pilares, en cada uno hay dos cerámicas en las que se lee LOLO y MIMI, aunque ya no es de la familia von Kotsch.

 

Como defensor de los fusilados, y a través del relato de Walsh, logró hacer conocer el caso de José León Suárez al país y en el extranjero. Sus restos, la de su padre, su abuelo alemán y su esposa Mimí, u otros familiares, descansan en la bóveda familiar del cementerio de Ezpeleta.

Su trabajo desinteresado por la justicia amerita un reconocimiento, tanto en Berazategui, lugar que quiso mucho, como en su panteón familiar en el Sector F del cementerio histórico quilmeño.

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